Comentario Editorial #13
 
 
La Ola
 
Ensayo por Yao Feng - Rev. Yin Zhi Shakya, OHY
 
 
 
Cuando te sientas como una ola, sin control alguno de su recorrido y en un embate de ascenso o descenso, sola en su camino, comprende que eres parte de ese inmenso océano el cual no has reconocido y que es tan difícil percibir.
 
Entonces, y sólo entonces tendrás la fuerza que por naturaleza te pertenece - la fuerza del océano, la tuya. Y sabrás que no es tu vida sino la de Él. Él es todo, la ola y el océano, el río, el lago, el estanque, la gota de agua, el rocío de la noche, la nube. Todos ellos están interconectados por los procesos. Deja que el proceso continúe, no trates de guiarlo. Tú eres Él.
 
¡Déjate llevar! ¡Déjate llevar! ¡Oh, qué difícil es dejarse llevar! ¡Qué difícil es... qué difícil es!
 
¡Lo sabes todo y no sabes nada! ¡Lo conoces todo, y no lo comprendes! ¡Qué difícil es este camino que yo misma he edificado! ¡Qué difícil es mi propia creación! ¡Qué absurda y cruel! ¡Qué tenaz y obstinada! ¡Qué egoísta!
 
¿Cómo puede ser que sigamos creando, ideando, pensando, diferenciando, separando, aun cuando vislumbramos una pequeña luz? Es la ignorancia. Es la inconsciencia. ¡Ayúdame a ser simple! ¡Ayúdame a extirpar de raíz estos pensamientos crueles de separación!
 
¡Ayúdame a saber que siempre eres Tú! ¡En todas las formas, en todas las manifestaciones, en todos los momentos, siempre... eres Tú! No importa como te presentes, siempre eres Tú...
 
Diablo o ángel, siempre eres Tú... Río o nube, siempre eres Tú... Lago o estanque, siempre eres Tú... Gota de agua u océano, siempre eres Tú...
 
¡Eres Tú... eres Tú... eres Tú... eres Tú... eres Tú... ¡Oh, qué difícil es!... ¡Qué difícil es!...
 
Este proceso de depuración, de purificación, de saneamiento, de evolución es el infierno de la creación material.
 
¡Detén los pensamientos, no conceptúes, no construyas! Todo es impermanente, perecedero, cruel, egoísta, profundamente inhumano! Aunque diferencies, aunque separes - aunque creas que no.
 
La única verdad eres Tú, aquí. Depurándome, purificándome, sanándome. Me dejaste crear. Me depuras. Me dejaste establecer. Me purificas. Me dejaste erigir. Me sanas.
 
No quiero más ser 'ese yo'. Quiero expresar y proyectar lo que realmente soy. Quiero iluminar para que todos vean y puedan caminar en paz este bello camino de la verdad que he vislumbrado. Quiero rasgar el tupido velo de la ignorancia.
 
Ayúdame a lograrlo. Ayúdame... ayúdame... ayúdame... Toda la energía que podía haber invertido en conocerte - en conocerme - la he usado para crear ilusiones mundanales de cariño filial, de amistad, de maternidad, de hermandad - apegos innecesarios que no te dejan volar – identidades adulteradas, falsificaciones imperfectas de TÚ VERDAD, de mi verdad.
 
Déjame ver... déjame ver... déjame ver... ¿es mucho pedirte? ¡Bien sabrás lo que merezco! Me duele mucho...
 
¡Qué difícil es dejarse llevar!
¡Qué difícil es dejarse llevar!
¡Qué difícil es dejarse llevar!
 
¿Qué hago o qué no hago? ¡Qué difícil y cruel es vivir en la dualidad! - Pretender y sostener que la mentira es la verdad. Pero mucho más difícil es, comprender que no existe...
 
 
Yao Feng
19 de octubre de 2000